MI SEXUALIDAD Y MIS SENTIMIENTOS
Hola chicas y chicos!!
Hoy os voy a hablar de unos de los temas que más me persiguen en mi vida, dado que muchas personas han hecho y han dicho mil cosas a cerca de esto. Cosas que a mí me han hecho daño, hasta el punto de cerrarme en mi casa y no salir. Quiero que con esto la gente se conciencie de que hay personas que le gusta vivir su sexualidad, siempre de la forma más segura, y que no hay nada malo en ello... No quiero que me juzguéis.
Me duele mucho que haya personas que me conozcan por una faceta de mi vida que no es así como la cuentan. He estado con muchos chicos, no lo voy a negar, de los cuales solo mantuve una relación seria con cuatro, a día de hoy lo que es hablar con esos cuatro chicos, no lo hago, de cuando en cuando intercambio alguna palabra con uno, pero pasan meses entre conversación y conversación. Solo he amado a uno de ellos, casualmente con el que, si converso ocasionalmente, y considero el mayor error de mi vida, dado el daño que me ha producido en mi vida emocional esta persona. Solo os voy a describir cómo se siente estar en una relación en mi situación.
Mi primera vez, 16 años, una niña, él era mayor que yo, lo conocí mediante internet. Marzo del 2015, Semana Santa, Padrón, Centro Social, lo conocí, estaba sentado sentado en un banco, chaqueta de cuero, pantalones flojos, alto... un chico malo, lo que toda niña de dieciséis años le gusta. Dos besos, un abrazo, un “que guapa”, una larga conversación... nuestros primeros besos, fin de la cita. Abril del 2015, sola en casa... tenía miedo... uno, dos, tres mensajes, 30 minutos, timbre, besos, abrazos... cuarto de mis padres, más besos, caricias... sexo... Varias semanas después vernos entraba en nuestros planes, algunas veces entre semana y otras en fin de semana.... Yo estaba descubriendo el sexo y olvidándome de algo que me hizo mucho daño y él solo quería pasarlo bien sin hacerme daño... Estuvimos viéndonos 4 meses, salimos de fiesta, a cenar, a beber unas cervezas, a dar una vuelta... hicimos vida de pareja... yo no quería a nadie más... él no quería a nadie... por temas de trabajo no pudimos vernos durante el verano hasta septiembre, nos vimos y como siempre hubo sexo, lo nuestro se basaba en sexo, cuando llegaba a casa, teníamos sexo, se dormía y se iba... hicimos un parón de tres meses porque no estábamos bien. El día de mi cumpleaños me llamó por la mañana, que los 17 años los iba a cumplir con él... el plan era cenar y salir... bien, no fue así, tuvimos sexo y fuimos a cenar, me llevo a casa y ya... ahí me di cuenta de que eso no iba a ningún sitio... y que había tantas personas con quien estar, pero pocos con quien ser una misma... no volví a hablar con él... ni con nadie no quería saber nada de chicos. Empecé a salir con mis amigas y vivir la noche... Hasta el día que un compañero de clase me pregusta por él... volví a hablarle por un favor a otra persona, a abrir la brecha de un dolor y un daño... el daño de sentirme como un juguete el daño de sentirme usada... volvimos, pero ya no era lo mismo y ahí me di cuenta de que todo el mundo te aconseja para que seas lo que realmente quieren que seas... después de unos meses me di cuenta de que él no era para mí ni yo para él... y ahí lo deje todo... y empezó mi verdadera historia... en 2016.
Después de eso pasaron como dos o tres meses y decidí que solo yo podía guiarme a mí misma, así que me desee suerte. Me abrí un perfil en Badoo, conocí a cada persona... pero también hubo mucha que me dieron rienda suelta, empecé a vivir mi sexualidad, a salir, a quedar con personas que sabía que serían meros personajes en mi historia, sabía que nadie iba a poder hacerme daño, hubo personas que me dejaron ver más de lo que debían de ellos mismos y si, a veces incluso yo a ellos. Ahí conocí a otra persona que por causa de repetir “citas” me fue conquistando y por la que, si sentí amor, pero no me enamoré de él. Fue curioso porque a pesar de que no sentí tantas cosas como con el anterior chico, a la larga me hizo más daño... Ese chico hizo cosas por mí que hasta aquel momento nadie más hiciera. La primera vez que lo vi estaba algo asustada porque después de aquel chico que me había hecho daño y causado dolor, nadie había encendido en mi nada como lo que en aquel entonces estaba sintiendo... cuando lo vi, miles de sensaciones tenía dentro de mi estomago... nervios...miedo...cariño... recuerdo que nada más vernos me besó en la boca. A partir de ese día comenzamos una relación, nos veíamos teníamos sexo y no, no se dormía, nos sentábamos a hablar y a contarnos cosas de nuestro pasado, niñez, familia.... pero después de dos meses algo estaba cambiando, como que discutíamos más y ya no sentía lo que al principio. Me di cuenta de que quien “te quiere” también te miente, cuando me decidí a dejar la relación algo me sorprendió... su perfil de WhatsApp estaba en blanco, no me aparecía ni su estado ni su foto, me había bloqueado... lo llamé para hablar y saber que habíamos hecho mal, aunque sí que lo sabía, nuevamente tenía una relación basada en algo que al principio puede gustar mucho pero que apaga el amor entre dos personas, el sexo era super bueno, pero las conversaciones ya no tenían sentido, y o él tenía que irse por cosas familiares o yo tenía cosas que hacer... la llama se estaba apagando. Creo que el mayor de los problemas fue el día que apareció con un anillo de compromiso y me pidió que me casase con él, donde mi coherencia respondió por si sola diciéndole que no podía casarme ni prometerme con alguien teniendo 17 años, que quería vivir mi vida. Las llamadas no me las contestaba y los mensajes tampoco, daba por hecho de que aquella relación había llegado a su fin. Egoístamente me sentía bien, libre, entenderme que no estaba lista para aferrarme a algo que tenía fecha de caducidad. A día de hoy sé que fue lo mejor para mí, lo vi una o dos veces y si, volvimos a intentarlo, pero no era lo mismo, el daño que me produjo que alguien se valla como un cobarde sin más... he de decir que después, al volver a hablar he cometido el error de ser una “hija de puta” y hacerle tanto daño como él en su día me hizo. Siempre me he empeñado en volver, aunque sepa que voy a perder.
Mi vida volvía a ser lo mismo que meses atrás, conocer a alguien, ser dura conmigo misma, tener relaciones sexuales y ya, no quería sufrir, no quería amar ni querer a nadie. Hay veces que me da asco esa parte de mi vida, porque, aunque hubo personas que me cambiaron en cierta manera mi vida o mi forma de pensar, también hubo muchas otras personas que me hicieron, a la larga, sentirme una mierda y no poder valorarme. El sentir que todo el mundo sabría lo que hacía, el simple hecho de caminar por la calle, que alguien me mirase sin más, me hacía daño, porque pensaba que me estaba juzgando. El tener que ocultar a tus familiares y amigos o colegas que estás viviendo una vida paralela a la que ellos piensan... no es malo que alguien quiera vivir su sexualidad a su manera... la mía no sería la más adecuada, pero fue la mía. No me siento orgullosa de muchas cosas que hice, porque hubo cosas que si llega el día que me decido a contar más sobre esto, os daría asco, aunque no tanto asco como a mí me ha dado y como cuando lo pienso me da. Lo siento a aquellas personas que no o entenderán, a mi familia, a mi pareja. Prefiero pensar también que esto tuvo algo bueno en mi vida, conocía personas que, a día de hoy, para más o para menos, sigue en mi vida y que, si necesito algo están aquí a mi lado, sin echarme en cara nada, ni decirme lo que soy o fui o lo que hice o no hice.
Es duro poder comenzar una relación con una persona, ya que en algún momento sabes que saldrá el tener que contar algo del pasado que tanto intentas ocultar, por miedo a que esa persona te rechace... lo pasas muy mal, ya que temes que todo se vaya a la mierda por algo que hiciste anteriormente. Pero aquí sigo, orgullosa de ser yo misma y de ser fuerte, ya no me avergüenza decir lo que hice o lo que no hice, todos tenemos un pasado. Yo tengo una familia, una pareja y amigos, y es en este momento es donde sabré quien si va estar a mí lado y quién no.

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