NO SOY TU PRINCESA

Hola chicos y chicas!!!

  Una vez más os digo que este no era el post que deseaba subir, por ello os pido perdón. Como sabéis para mi este espacio es mi vía de escape, donde os cuento y me desahogo con vosotros. Es cierto que, si he contado cosas que muchas personas verían de una forma mala de vida, y que yo misma por veces he pensado que si lo es.  
La verdad es que desde hace un tiempo muy largo siento que mis emociones día a día están siempre a flor de piel, lo que me duele, ya que mis días, mayormente son nublados y no radiantes. Muchos de los que me conocéis o conocéis las situaciones que he pasado a lo largo de estos 17 años, de los 19 que tengo, no han sido lo más agradable que puede haber en la vida de una niña. Os digo que soy de las que siempre piensa que hay quien está peor, lo que me ayuda. Si os soy sincera creo en el destino, el mío cruel, pero es mi destino. 
No todo lo malo que me ha pasado ha sido culpa de ese destino que cada uno de nosotros tenemos, NO. Hace dos años, con 16 años casi 17 empecé una relación con una persona que a simple vista no parecía lo que realmente con el tiempo vi. Cuando nos vimos la primera vez no sentí el mínimo interés en ella, era totalmente todo lo contrario a lo que a mí me gustaba, tanto física como personalmente, éramos polos totalmente contrarios. No me gustaba como hablaba, como me miraba, como dirigía todo a su antojo de una forma sigilosa y como siempre acababa sacando lo peor de cada uno de nosotros, en resumen se creía “el rey del cotarro”. En aquel entonces yo ya tenía una serie de vivencias, salía con chicos, de fiesta y sabía lo que empezaba a surgir entre él y yo, pero de alguna forma intentaba evadir ese sentimiento o esa atracción que había entre ambos, él tenía a su pareja y yo pues tenía mis “rolletes”. No quería que eso fuese, así que decidí que no iría en un tiempo al local donde nos veíamos, cosa que resultó una misión fallida, ya que iba con mi amiga de vez en cuando, para mi sorpresa los días que yo no iba, el aparecía en donde yo estaba, aumentando así la tensión entre nosotros, estaba empezando un juego que más adelante sabría que no iba a ser fácil para mí 
Resulta que él tenía pareja, jugaba conmigo y lo hacía con otras, en resumen, jugaba a muchas bandas. ¿Qué pasó? La cosa fue a más, cada día que pasaba necesitaba verlo, jugar con las miradas, con las sonrisas, necesitaba ese continuo tonteo, cabe decir que yo en aquel entonces estaba metida en una media relación con otro chico y que por lo tanto yo también estaba jugando con otra persona, lo que me pasaba es que como este chico, llamémoslo XI no podía hablarme tanto por su pareja y el otro chico llamémoslo T sí que me hablaba, cosa que me ayudaba a desahogarme. Con este último no sentía la necesidad de ocultarme o de callarme que hablaba con él, de hecho, mi amiga sabía que ambos existían pero, durante la semana hablaba de uno y por el fin de semana de otro, lo que me llevó a muchas confusiones.  
El tonteo con XI fue a más, nos dimos los números de teléfono, si tenía un día malo hablar con él me relajaba, si tenía un día bueno él me alegraba aún más esas horas, dimos el paso de quedar a solas, él no sabía que existía T y yo me hacia la tonta sobre sus otras chicas, ya que sabía que yo era una más en su vida. Los encuentros al principio eran maravillosos, me sentía muy bien cuando lo veía, cuando lo besaba o cuando simplemente me acariciaba la pierna en el coche. Me gustaban sus olluelos, sus ojos verdes, me gustaba su olor, me gustaba todo, hasta el punto que empecé a sentir que verlo era una necesidad, hablar con él me relaja y si no lo hacía me sentía como ansiosa, pero no era la única que lo sentía, él necesitaba que nuestros encuentros secretos fueran prácticamente todos los días... con el paso de las semanas todo fue a más, ambos estábamos obsesionados con el otro, algo que pasó de una bonita relación prohibida, a una dependencia personal, sentimental y emocional. Pasábamos la mayoría del tiempo bebiendo alcohol, fumando, discutiendo, peleando y el otro poco que sobraba, pidiendo perdón y jurando cosas que sabíamos nada era como lo estábamos diciendo. Cuando no lo veía mi cabeza enloquecía sola, sabía que o estaba con su novia o con alguna chica que no era yo, que yo solo era eso, un juego. Cuando tenía una discusión muy fuerte con él, no le contestaba ni a las llamadas ni a los mensajes, el enloquecía, yo disfrutaba y me iba junto T o junto a cualquiera, hacía que se enterase de que estuve con otro y me gustaba que se pasase los días sin hablarme, ya que significaba celos.  
Como veis, era una “relación” tóxica. Me arrepiento de todo lo que pasó después, me metí en mundos que no sé cómo logré salir yo sola, empecé a salir más y a estar con personas que no me importaban nada, me alejé de mi gente, de mi familia, de mi amiga. No quería saber nada de nadie que en mi vida tuviese un papel importante, no hablaba con nadie de mis sentimientos, me dejaba manipular, me dejaba oprimir por cualquiera, era un juguete de carne y hueso. Pasados unos meses, XI me llamó, parecía que ya no era el mismo, más cariñoso, más como lo conocí, pero esos vicios que cogí en aquellos meses sin él los mantenía, a él no le gustó eso y cuando se enteró de todo lo que pasara en aquel tiempo sin él, todo lo bonito nuevamente se fue la mierda y volvió un XI más duro y cruel, al principio solo eran comentarios tipo, “ no te maquilles que pareces una puta” “no me gusta que pongas falda, solo cuando tú y yo nos vemos” “como te vea en la calle con escote la tenemos”... más tarde empezó con amenazas tipo “tú eres mía y de nadie más si me entero de que ves a alguien que no sea de tu familia me volveré loco, te lo juro” “si te pierdo te pierden, ¿me entiendes?”... Esas eran las cosas que este chico me decía.  
Yo con 17 años que tenía no sabía cómo podía salir de esa mala relación, veía cosas en la tele que me preocupaban demasiado, documentales en el ordenador y en la televisión sobre lo que me estaba pasando y me preocupaba, tenía mucho miedo. Entonces decidí que lo mejor que podía hacer era sentarme a hablar con él, decirle que me daba miedo y que quería estar con él pero que tenía que cambiar como me hablaba y su comportamiento hacia mí, sino acabaría yéndome. A mi sorpresa XI cambió su actitud hacia mí, dándome un espacio más importante en su vida... Su pareja y él se dejaron lo que supuso que yo para él fuese un apoyo muy importante, ahí empezamos a quedar más, aumentaron los sentimientos por ambas partes, yo no estaba con nadie y él quiero pensar que tampoco. Todo iba genial, hasta que una antigua amiga suya volvió a su vida, pasando yo a un segundo plano y alejándose de mi. Solo me hablaba cuando él quería y yo, una y mil veces, volvía a junto suya. Por suerte en febrero del año pasado he dejado de verlo, de interesarme por él y dejar de hablarle, solo hablé con él una o dos veces por un tema totalmente ajeno a lo sentimental.  

Hace nueve meses que tengo una pareja estable, una relación preciosa con alguien muy especial para mí, ya que él me ha hecho cambiar esa vida que tenía y a centrar mi cabeza en lo que a mí me puede ayudar a ser feliz y a encaminar mi vida. 
 El martes día 5 de este mes tuve que bajar a hacer unos recados a Noia, bajé en un taxi porque no quería que mi novio madrugase para llevar a papá a trabajar y después ir a buscarlo, ya que nuestro coche lo está usando mi suegra. Como decía, bajé sola a hacer lo que tenía en la lista de los recados, serian sobre 10:30 cuando el taxi me dejó en donde le indiqué, cuando había caminado unos metros cuando a mi espalda escucho que alguien dice mi nombre, al girarme me encontré de lleno con X, y sin poder dar opción a que no, ya que se puso a elevar su tono de voz para que la palabra “si” saliese de mi boca, nos dirigimos a tomar un café. Estaba tensa, ya que no sabía lo que iba a pasar, me preguntaba por mi vida, mis estudios, trabajo, mi padre... estaba amable conmigo y eso queridos me estaba preocupando. Cuando llegamos al local donde tomaríamos el café, me dio dos besos, pidió dos cafés y nos pusimos a hablar en una mesa apartada, allí sacamos los trapos sucios el uno del otro, él estaba entre molesto y meloso conmigo, ya que por momentos me acariciaba la pierna y por otros me ponía mala cara. Yo estaba muy tensa, estaba nerviosa, estaba melancólica porque todo lo que había pasado para sacarlo de mi cabeza había vuelto a ella en tan solo un segundo. Cuando conseguí salir de allí e irme a donde tenía que ir, me sentí libre, con menos peso, pero con ganas de llorar. En los dos primeros sitios a los que fui, al salir me lo encontré, después decidí ir a dar una vuelta y después a comprar... cuando pude ir al supermercado sin miedo a encontrármelo estaba más tranquila, pero más aún cuando al salir pedí el taxi y vi que me alejaba de donde él podía verme. Cabe decir que antes de ir al super pasé por donde trabaja la chica con la que vive, pidiéndole que hablase con él para que me deje tranquila, que no me llame, ni me busque. Cuando llegué a casa se lo conté a mi novio, donde me dijo que en un tiempo no bajaría sola a Noia.  
Me duele que eso haya pasado, no quería encontrármelo en ninguna parte, no quiero que me vuelvan los recuerdos de una relación que ha cambiado mi vida de tal manera. Me he vuelto más sensible, no soy capaz a discutir con NADIE sin después ponerme a llorar, no me gustan que me digan nado negativo, no me gusta pasar por situaciones parecidas (menos grabes) a esa relación.  
Ojalá nadie pase por algo así en la vida, no dependas de nadie ni emocionalmente ni de ninguna de las maneras posibles que pueden a ver. Sé que no puedes elegir a quien querer, pero, en el momento que ves que estas en una relación tóxica pues rómpela y olvídate de esa persona, no vuelvas ni que te lo pida de rodillas, porque queridos si os grita una vez, sí os insulta una vez, volverá a hacerlo.  
GRACIAS por ser mi vía de escape, por leerme y por seguir ahí.  
PERDÓN por tardar tanto en subir un post y por cambiarlo tantas veces. También por deciros que iba a subirlo haciéndolo en vídeo, pero no fui capaz...





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