MI DOS MIL DIECIOCHO

Hola chicos y chicas!!

        La verdad es que tenía pensado hacer otro post antes de este, pero como aun me faltan algunas cosas que ordenar y buscar prefiero hacer este. Hoy os voy a hacer un balance de este 2018, es algo que siempre hago, y que me gusta ya que hecho la vista atrás, valorando las circunstancias en las que he estado, los sentimientos los momentos, etc. Os voy a contar un buen y un mal momento de este año que está a punto de acabar y lo haré por meses...  
  
 ENERO 2018:  
Fue un mes bastante raro para empezar el año nuevo, no había pasado unas buenas navidades, ya que no estaban completas, hacía seis meses que me mudara a Catoira, por lo tanto, cada vez que volvía a casa lo pasaba algo mal con los recuerdos y porque era mi casa y la echaba de menos. Un buen recuerdo, en realidad puedo decir que fueron bastantes relacionados con la persona que tengo en mente y tristemente esa misma persona también es la que me lleva a pensar en ese mal momento. Yo en enero no tenía pareja estaba con nadie en ninguna relación seria, pero solía quedar con un chico de mi edad más o menos los sábados por la tarde-noche. La verdad es que era un chico que me hacía sentir amor-odio, me explico, era bueno conmigo solo cuando él quería y recuerdo que había veces que lo pasaba muy mal como me trataba, pero al mismo tiempo era alguien que hacía que me sintiera especial, ya que cuando estaba mal era un buen apoyo. Me recordaba a una relación tóxica, en donde cada uno sabe lo que quiere y lo que no quiere, pero al mismo tiempo lo pasa mal cuando la otra persona habla con alguien que nos producía inseguridad... era extraño porque ambos sabíamos que lo nuestro no era más que una amistad con ciertos beneficios, pero en el fondo también sabíamos que algún sentimiento quería aflorar, lo cual no dejábamos que pasase. El peor momento de ese mes fue cuando tuvimos la bronca que tuvimos, nos dijimos cosas muy malas, tanto que ambos decidimos que era bueno dejar de hablar por un tiempo, pero no fue nada fácil, sus indirectas, mis indirectas, sus mensajes de cortesía mis respuestas por educación... fue una "relación" bastante tormentosa que hoy por hoy tenga o no tenga pareja me alegra que no sigua en nuestras vidas. 

FEBRERO 2018: 
Este mes también tiene que ver con una persona que a mí me ha marcado muchísimo en mi vida y que sé que por mucho que no intente pensar en ella al echar la vista atrás no recordar estos momentos me duele. Es un buen momento, porque después de mucho tiempo él me volvió a hablar y es una de las personas que os hablé en el anterior post, y bueno me alegré de que él solito diera ese paso, ya que siempre era yo la que abría el chat y escribía. Me sentía bien, cómoda, ilusionada, pasaba de un mal momento como era dejar atrás algo tóxico para mí a estar hablando con alguien que para mí era un amigo intermitente... pero un amigo. Unos de mis peores momentos, fue cuando una persona de la que sentía dependencia emocional me rompió de tal manera, no lo puedo explicar, porque es tan duro recordar un momento en donde algo que cambió tanto para bien como para mal tu vida te haga tanto daño... es impresionante el valor que le puedes dar a cómo te sientes con alguien a como en realidad es lo que se ve una vez que abres los ojos, como una sola persona te puede hacer el daño de miles de personas, como una sola palabra o un solo hecho, duele tanto que se te corta la respiración, se te cae la vida, como se para el corazón, como todo se vuelve frío y como sabes que a raíz de eso, todo va a cambiar. 

MARZO 2018:  
Los meses pasaban y yo seguía tan normal, pero este mes toca siempre desde hace 4 años mi fibra más sensible, ya que está marcado por la fecha del fallecimiento de una de las personas más importantes para mí, así que ya sabéis el momento malo de este mes. El bueno, tiene que ver con el anterior mes, pasamos de hablar a vernos, nos vimos únicamente 2 horas ese día, pero a mis esas dos horas de ese día lluvioso y caótico a mí me vinieron muy bien, no sé a él, pero para mí fueron como aire fresco. En aquel momento, esos 120 minutos para mí lo demás no me importaba, aunque sabía que más tarde alguno de los dos le pegaría la puñalada y no valoraría lo que teníamos... adivinad quien una vez más fue... yo... por muy bien que me sentía a su lado, y cuando hablábamos, emocionalmente o sentimentalmente me hacía daño cada vez que me rozaba o me besaba, una caricia suya era una herida más mía, así que opte por lo más sano, dejar de lado a quien más me había marcado desde hacía tres años, que se dice pronto, pero para mí ya era más que suficiente daño. Ese fue malo, pero el peor fue la muerte de una tía abuela, que para todos fue un jarro de agua fría. 

ABRIL 2018: 
Creo que en este mes es donde más cambios familiarmente hablando he notado, ya que en casa había un mal rollo muy notable, el peor momento fue cuando al llegar Semana Santa tuve una discusión bastante fuerte con la madre de mi hermano pequeño, y me echó de casa por hablar con una amiga o ex amiga suya sobre cómo me sentía respecto a nuestra relación “madre e hija” pero su madre me obligó a quedarme, pero a partir de ahí ya sabía que la convivencia no iba a ser lo mismo. Un buen momento, para  fue conocer a una persona que hizo que mi vida cambiase para bien, no por él, sino por uno de sus amigos. Empezamos una relación, pero no sabíamos ninguno que lo nuestro iba a terminar siendo el método para acabar juntándome con la persona que hoy es mi pareja. 

MAYO 2018:  
El día que más feliz fui, y por lo tanto mi mejor momento, fue cuando mi novio y yo comenzamos nuestra relación, recuerdo como fue, todo tan irreal, y sin pensarlo... aunque parezca mentira un buen momento como es este, en donde conoces a la persona que te ayuda a ser feliz... también arrastra la mayor decepción en tiempo, que es que mi “familia” no aceptase que estuviese con la persona que quería, la que si me apoyaba y me respetaba... lo que más dolía era que como no tenía trabajo parecía que no era nadie, lo que yo creo es que le dolía e ellos que antes yo hacía cosas con ellos en familia y al conocer a alguien que me aportaba y me gustaba pasar tiempo con él, se sentían como desplazados por eso creo que no fueron un buen apoyo en mi relación. Pero bueno, yo sigo con esta persona y muy feliz, lo que ellos piensen ya no me importa. 

JUNIO 2018:  
Este mes recuerdo que fue uno de los más duros, estaba a final de curso, tenía muchos problemas en casa, no estaba feliz conmigo misma por lo que tenía a mis espaldas... Tuve que tomar la decisión más difícil de mi vida hasta el momento, que fue si seguir viviendo en un continuo caos o irme a mi casa y seguir mi rumbo y una vez tomada la decisión tuve que tomar otra, si irme para mi casa y no ver a mi novio apenas o si dejar de lado la idea de volver a mi hogar. El momento malo, fue irme de aquella casa, tuve suerte a medias, ya que pude meter todas mis cosas en el coche antes que viniera alguien y hacerlo bajo la atenta mirada de nadie, pero también fue un mal trago porque para que no me fuera, la madre de mi hermano pequeño lo utilizó, me dijo que no lo iba a volver a ver y que era una desagradecida por irme, después también fue junto mi pareja y empezó a decirle que si iba a irme que no lo iba a pasar bien, que iba a acabar mal y que si pasaba eso que no pensaba ayudarme... bueno un momento muy tenso, porque acabó metiendo también a mi padre. El bueno, fue descubrir aún más a la persona con la que me había lanzado a vivir, los viajes a Portugal, a la playa fluvial de A Barosa, el puente colgante, etc... Ahí fue en donde empecé a ser feliz realmente. 

JUNIO 2018: 
En este mes nos fuimos para mi casa de vacaciones con mi padre, mi hermano, mi cuñada y mi sobrino, se suponía que tenía que ir todo genial, estaba con mi familia, con mi mejor amiga y mi pareja, pero como no una de cal y otra de arena... mi hermano fue uno de los factores a que mi momento malo fuera relacionado con las discusiones constantes entre familia de mi cuñada, mi padre y yo, mucha gente en mi casa que no tenían derecho a decidir nada sobre las decisiones de casa y eso trajo muchos problemas, incluso hizo que en reiteradas ocasiones mi padre quiso irse de casa y bueno eso hace que un mal momento sea este... El bueno, tiene que ver con mi sobrino y mi hermano pequeño, me alegraban los días ya que hacían que todo tuviera algo más de gracia y que todo fueran risas comparado con los problemas que tenía en aquel momento con mi hermano. A día de hoy es lo que más echo de menos, el estar con mis dos niños y tener esos momentos de risas incontrolables. 

AGOSTO 2018:  
Se suponía que en este mes iba a tener algunos cambios, el mudarnos un tiempo para mi casa y poder llevar tranquilidad al que hacia un tiempo fue mi hogar. Pero como anteriormente dije, el estar en una casa con un continuo caos por parte de mi hermano y por inconscientemente culpa de terceras personas, decidimos que era mejor volver para casa y así tener más tranquilidad, por lo tanto, el tener que alejarme de nuevo de mi padre, mi sobrino, mi casa, todo lo que para  es importante y que formó parte de mi vida durante tanto tiempo y mi infancia. Uno de los mejores momentos que considero que tuve este año y que tiene que ver con mi pareja, fue la comida con su familia o también como ellos le llaman “la primada” donde conocí a gente maravillosa, que me han demostrado ser personas super amables y que siempre van a estar ahí para nosotros. 

SEPTIEMBRE 2018: 
En septiembre me puse a buscar trabajo, a buscar algo más de formación. Lo pasé mal porque fuera a donde fuera no me llamaban y me sentía un poco inútil, además una de las peores semanas para mi transcurre en ese mes, ya que me recuerda al fallecimiento de mi abuela que para  lo era todo, recuerdo que en esa semana por estar tan a mi rollo y a de bajona tuviera una discusión con mi novio  que por poco hace que dejemos nuestra relación, y si a eso le sumamos que el primer cumpleaños de mi sobrino no pude ir por varias circunstancias... imagínate como estaba. A parte de eso, tengo un buen sabor de boca porque a pesar de que tuvimos esa pequeña crisis, mi pareja estuvo todo el rato cuidándome y apoyándomedándome ánimos y haciendo que mi duelo fuera un poco más llevadío, y eso nunca se me va olvidar, porque me sentía algo sola en aquellos momentos, dado que para mi lo que vienen siendo los meses de junio, agosto y septiembre me traen malos recuerdos por personas que me faltan en mi vida. 

OCTUBRE 2018: 
La verdad es que este fue uno de los meses más tranquilos de este año, no recuerdo si tuve algún que otro problema grave, y si no lo recuerdo no creo que pasará nada tan grave. Recuerdo que este mes fue cuando reformamos una habitación de casa en nuestro pequeño estudio, donde tener nuestro espacio juntos aunque cada uno esta a lo suyo, tuvimos la ayuda de un amigo para pintar, y de otro para las baldas de la pared, empezó siendo una mesa con una pantalla, un ordenador y una Xbox One y ahora es todo un estudio, cosa que me gusta, ya que así pasamos más tiempo juntos y no cada uno en una estancia de la casa, porque yo tenía mi mesa de trabajo en la habitación donde dormimos los dos. 

NOVIEMBRE 2018:  
En noviembre tomé una decisión bastante difícil en cuanto a la familia de la madre de mi hermano, y bueno al principio pasé malos momentos, porque entraba en momentos de no saber que hacer y me ponía muy nerviosa, no dormía a penas... tenía un mal estar general, pero gracias a eso supe a quién consideré mi familia durante doce años y como eran realmente, cosa que me decepcionó bastante pero que ahora me siento alegre, segura y orgullosa de que les he demostrado a TODOS que soy alguien que ellos pensaban que no era. Otro de los peores momentos fue cuando llegó mi cumpleaños uno porque no tenía a las personas que por desgracia ya no están aquí y otra porque acudimos al funeral de una familiar y me afectó bastante por lo que dejaba aquí, su hijo de catorce años, y bueno me puse a pensar en ese momento como se podía estar sintiendo porque yo perdí a mi abuela materna con 13 y para mí que fue mi madre, pues es inevitable pensar en lo que se le pasa por la cabeza y como le iba a influir en la vida y sus decisiones. Unos de los momentos buenos, fue cuando mi pareja, mi suegra y yo nos fuimos a pasar la mañana a Santiago después de 7 meses insistiendo en pasar un día o unas horas juntos fuera del trabajo de mi suegra, y bueno relacionado con eso también el día que nos sentamos los tres a celebrar mi cumpleaños, donde me puse muy feliz, porque no tenía a mi familia, padre, hermanos y sobrino, conmigo, pero sí que tenía a mis dos mayores apoyos a día de hoy. 

DICIEMBRE 2018: 
Y, por último, diciembre, donde he compartido unos de los momentos más familiares al lado de una familia que desde el momento cero me ha acogido como si me conocieran de toda la vida, donde en esas horas que hemos pasado juntos me sentí una más, donde me han hecho reír como nunca y en donde sé que siempre voy a tener un hueco, así que GRACIAS. También como no, he vivido momentos amargos, he roto definitivamente el vínculo con la familia de mi hermano pequeño, he tenido momentos tensos con mi padre y hermano. 

En general ha sido un año con altos y bajos, aunque más altos que bajos, cosa que me alegra bastante. Donde he conocido a gente maravillosa que en poco tiempo se ha convertidos en mi verdadera familia. Donde eché de menos a gente, como todos los años, aunque cada año que pasa los echo más en falta. Ojalá que cada año que pase sea tan tranquilo como este. 



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